EL YACIMIENTO - Amigos Thutmosis III Temple Project

Asociación Amigos de Thumosis III Temple Project
Vaya al Contenido
EL YACIMIENTO
Visto con otra mirada, curiosidades y anécdotas
Dentro del templo
Un recorrido por el yacimiento
de la mano de Pilar Lacasta
y los ojos de Juan Pablo Moreiras.
A la sombra de perseas
"Año tras año, excavación tras excavación, el milenario edificio va desvelándonos sus más ocultos resquicios y secretos, como los ocho orificios que han aparecido sobre el suelo del segundo patio."
En una campaña posterior Myriam Seco encontró hojas, raíces y tierra fértil en los agujeros, de más de 9 metros de profundidad.  "Son ocho maceteros. Es un agujero de nueve metros de profundidad en la roca madre que llega hasta la capa freática. Los rellenaban de tierra fértil y estaban rodeados de adobe. No requerían riego."
Tras investigar las hojas secas "corresponderían a una persea, el árbol sagrado de los egipcios", encontrar plantones y conseguir un esquivo permiso para replantalas, hoy ocho perseas crecen a la entrada del templo para dar sombra con sus hojas. "El uso de árboles le da al templo una característica bien distinta a los de otros templos diseminados a la orilla del río Nilo". explica la egiptóloga española.

La vida cotidiana en el Templo
El templo, además de tener funciones religiosas, era un importante centro administrativo. Inmaculada Delage sigue al frente de las labores arqueológicas en el sector de talleres y almacenes ubicado en la parte norte del recinto, zona que está aportando interesantes materiales sobre el funcionamiento y la vida cotidiana del templo.
También resta un gran trabajo de documentación e inventariado de los miles de fragmentos procedentes de las paredes que han encontrado durante la expedición. «Tendremos que restaurar estas piezas para interpretar las escenas», añade refiriéndose a las imágenes de la vida cotidiana del antiguo Egipto –tema del que es una especialista de primer nivel– de ofrendas religiosas, escenas militares, rituales y políticas.
Caminar sobre muros de adobe
Un museo al aire libre donde el turista "caminará sobre los muros" de adobe y podrá asomarse a las tumbas del patio.

Sobre el muro original, han levantado una «hilada de sacrificio» que realza el elemento arquitectónico, hasta entonces devorado por la arena. La ingenua incredulidad de que muros tan altos hayan logrado preservarse resulta injustificada cuando Agustín Gamarra, «el experto adobero», muestra hasta dónde llegaba el último ladrillo de barro original conservado. En el exterior del templo, una charca de barro y la sabiduría de los locales son la génesis de los nuevos ladrillos de adobe «fabricados con los mismos materiales»: barro, paja (utilizan fibras largas, de caña de azúcar) secados al sol.
info@atttp.es
Regreso al contenido